En 1994, la compañía francesa Silmarils lanzó el tercer juego de su serie Ishar para la consola Atari-ST. Ishar III - The Seven Gates of Infinity prometía llevar a los jugadores a un mundo de fantasía épico, lleno de aventuras, batallas y misterios. Con un mundo abierto para explorar, gráficos detallados y una historia envolvente, el juego rápidamente se convirtió en un clásico de culto para los aficionados a los videojuegos de rol.
La trama de Ishar III - The Seven Gates of Infinity tiene lugar en el continente de Kendoria, donde un malvado hechicero conocido como Zubaran ha abierto las Siete Puertas de la Infinitud, liberando así a siete demonios ancestrales. Los jugadores asumen el papel de un grupo de héroes que deben detener a Zubaran y cerrar las Siete Puertas antes de que el mundo sea devorado por el caos y la oscuridad.
La historia se desarrolla a lo largo de numerosos paisajes, desde las profundidades de las mazmorras hasta los reinos celestiales, con una variedad de personajes, enemigos y desafíos en el camino. Los jugadores deben reunir un grupo de aventureros, explorar el mundo y completar misiones épicas para desentrañar los secretos de las Puertas de la Infinitud y salvar a Kendoria de la destrucción.
Para su época, los gráficos de Ishar III - The Seven Gates of Infinity eran impresionantes. Con una paleta de colores vibrantes, detallados sprites y fondos pintorescos, el juego lograba sumergir a los jugadores en un mundo de fantasía convincente. Los entornos variaban desde bosques frondosos hasta ruinas antiguas, con el estilo artístico único de Silmarils creando una experiencia visualmente llamativa.
La jugabilidad se centraba en el combate por turnos, la exploración del mundo y la interacción con NPCs para adquirir información y misiones. Los jugadores también tenían la capacidad de reclutar miembros para su grupo, cada uno con habilidades y atributos únicos que afectaban el curso del juego. La gestión de recursos, la planificación de estrategias y la resolución de acertijos complejos eran parte integral de la experiencia de juego.
La banda sonora de Ishar III - The Seven Gates of Infinity complementaba perfectamente la atmósfera del juego. Con melodías épicas y evocadoras, la música sumergía a los jugadores en el mundo de Kendoria y agregaba una capa adicional de inmersión a la experiencia de juego. Los efectos de sonido, desde el choque de espadas hasta el rugido de las bestias, ayudaban a dar vida al mundo y aportaban una sensación de realismo a las batallas y la exploración.
El juego recibió elogios de la crítica y de los jugadores por su extenso mundo, su narrativa envolvente y su jugabilidad desafiante. A pesar de su lanzamiento inicial en la Atari-ST, el juego también fue portado a otras plataformas, lo que permitió a un público más amplio disfrutar de sus encantos. Ishar III - The Seven Gates of Infinity continúa siendo recordado como uno de los juegos de rol clásicos de la era de los juegos de computadora, y su legado perdura en la comunidad de fanáticos de los juegos de rol.
Ishar III - The Seven Gates of Infinity es un tesoro perdido de la era de los juegos de rol de los años 90. Con su mundo expansivo, sus gráficos atractivos y su jugabilidad desafiante, sigue siendo un hito en la historia de los videojuegos. Para aquellos que buscan una aventura épica en un mundo de fantasía, Ishar III - The Seven Gates of Infinity todavía tiene mucho que ofrecer. Aunque puede haber caído en la oscuridad, su recuerdo brilla como una joya en la corona de los clásicos del género.